viernes, 30 de octubre de 2020

Las actividades voluntarias en el Japón


     La sociedad japonesa se caracteriza por apoyar a su propio pueblo, en especial en los momentos más difíciles que ha pasado el país como guerras, desastres naturales, problemas económicos mundiales, pandemias, entre muchas otras dificultades.

              Aunque en otros países la palabra “voluntario” podría representar una actividad no necesaria para la sociedad ya que para vivir hay que trabajar y no realizarlas en forma gratuitas. En el Japón hay personas en especial los jubilados, que utilizan su tiempo en trabajos voluntarios, las razones pueden ser variadas y dependiendo de interés de cada persona y en el caso de los jóvenes, un gran número de ellos son universitarios que lo hacen dentro de las actividades de sus universidades.


¿Cuándo comienza el interés por las actividades voluntarias en el Japón ?

              Según la información del Periódico Kobe Next, “1er año de voluntarios” se inicia después de que produjo el “Gran Terremoto de Hanshin-Awaji” en la prefectura de Hyogo en el año 1995. En dicho año se formaron una gran cantidad de grupos voluntarios y organizaciones sin fines de lucro NPO para apoyar a la reconstrucción de la zona de desastres.

Se dice que unos 1,67 millones de personas se presentaron en el lugar para realizar las obras de ayuda. Después del desastre, durante un año se hicieron presentes unos 1,38 millones de voluntarios y en un día colaboraron hasta unas 20,000 personas en la reconstrucción.

              Hubo muchos voluntarios de todo el país que se presentaron en la zona. En un principio se encargaron de distribuir alimentos y suministros, velar por la seguridad de los ancianos, así como de la administración de los lugares de refugio. Mientras se realizaban los traslados a las viviendas temporales, se iban necesitando de más apoyo de voluntarios. El cuidado a los ancianos y discapacitados se hizo presente. De otro modo, algunos grupos de voluntarios se disolvieron debido a la dificultad de mantener la organización y al aumentar el costo de las actividades. De allí surgió también el tema de cómo apoyar más a los voluntarios.

              Después del terremoto, las organizaciones sin fines de lucro, incluidos los voluntarios, se activaron en varios campos. “La ley de promoción de actividades sin fines de lucro (Ley NPO)” se creó para que las organizaciones adquieran el estatus corporativo mediante procedimientos más simples.

              El Gran Terremoto de Hanshin-Awaji, fue la oportunidad para formar las actividades voluntarias. No sólo para terremotos sino también para las áreas afectadas por los desastres de fuertes lluvias. De este modo las actividades se fueron expandiendo y se han convertido en un punto indispensable para la restauración y reconstrucción. El impulso para apoyar las actividades han aumentado y los gobiernos locales han establecido varios programas de subsidios para voluntarios.

              Hay varios temas a largo plazo como el establecimiento de conocimientos técnicos, la asignación de capacitación de coordinadores (recursos humanos), la obtención de fondos y equipos para apoyo de emergencia en caso de desastres. 

Los voluntarios remunerados y los no remunerados

              Por lo general, los voluntarios realizan su apoyo de buena fe y sin recibir dinero a cambio. Sin embargo, últimamente hay voluntarios remunerados donde se cubre al menos, los  costos de movilidad y se retribuye por la ayuda realizada. El motivo es porque es una forma de continuidad en las actividades voluntarias. Y muchas de estas personas mayores tienen años de experiencia y sabiduría en sus trabajos que hace que las actividades que se realicen se hagan de una forma más fácil y con mejores resultados.

Sea remunerado o no remunerado, las actividades voluntarias tienen la base de ser realizadas con “buenas intenciones”. Las contribuciones sociales, en el caso de ser gratuitas, se hacen sin tener ninguna obligación. Sin embargo, en caso se presente otro compromiso, este cansado u otra razón, pueden rechazar la actividad. Pero para las personas que lo solicitaron pueda ser un problema. Adicionalmente, pedir la contribución social en forma gratuita es un poco delicado.

Para las personas jubiladas, estas actividades voluntarias son realizadas de forma tal, que no sea una obligación como el trabajo. Lo importante es que haya un interés dentro de la comunidad donde reside y puedan entender cuáles son sus características, fortalezas y problemáticas con la finalidad de que las personas y uno mismo encuentre un apoyo mutuo.

¿Por qué se esta extendiendo los voluntarios remunerados?

Se dice que los voluntarios no sólo es un servicio, es necesario un presupuesto y las personas adecuadas, de este modo es posible la continuidad para ver los logros. El monto que se recibe es prácticamente como una propina, pero al menos cubren los principales gastos al realizar las actividades.

              Otras personas piensan que es mejor ofrecerles una remuneración por gastos mínimos, en caso que deseen que las actividades voluntarias sean realizadas adecuadamente. Sin embargo, hay de aquellas personas que también piensan que, aunque no se les pague, si le solicitan una contribución gratuita en alguna actividad deben cumplirla según se lo han pedido.  

¿Por qué las personas realizan actividades voluntarias?

              Las razones dependen de cada persona, ya sean jóvenes, amas de casas, de la tercera edad, etc. Según una encuesta realizada por la Oficina del Gabinete en el año 2019, un 54.5% respondió que deseaba “ser útil a la sociedad”, un 32% opinó que “lo hace para su propio desarrollo”, un 26.4% piensa que lo hace “ para el apoyo a las actividades relacionadas con la familia y uno mismo”, Un 16.1% dijo que “ era parte de los esfuerzos en el lugar de trabajo, un 11.7% opinó que “un conocido, compañero de trabajo, etc., lo recomendó”, entre razones.

              Dentro de la encuesta, un 17% manifestó que alguna vez habían realizado actividades voluntarias y un 83% dijo que nunca habían hecho estas actividades.

              Esta encuesta se realizó con la finalidad de saber las condiciones reales de las actividades voluntarias de los ciudadanos y obtener información básica para las medidas de crear una sociedad que se apoye mutuamente. Las personas encuestadas fueron entre las edades de 20 años a 69 años, mujeres y hombres de todo el país entre 9,000 personas. Se realiza cada 3 años para actualizar datos.

 


Las corporaciones sin fines de lucro

              Las personas después que se jubilan no necesitan trabajar en forma obligatoria como en la edad activa. Algunas de ellas buscan actividades dentro de su misma comunidad donde ya conocen sus características, ventajas, problemas, entre otros temas. Es por eso que, si tienen interés o desean realizar alguna actividad lo puedan hacer sin mayores esfuerzos y de una manera de disfrutar las actividades.

              Un ejemplo típico es la “Corporación NPO” (sin fines de lucro). A diferencia de las empresas no necesitan capital y actualmente hay muchas corporaciones NPO en todo Japón y muchas de ellas son dirigidas por personas mayores de la tercera edad. Adicionalmente hay una “asociación general incorporada” en el sistema organizativo creado por el gobierno para apoyar aún más las actividades cívicas. Las corporaciones NPO deben postular para la prefectura en la que viven, luego someterse a un examen y obtener la certificación. Sin embargo, hay asociaciones constituidas en general que pueden comenzar sus actividades registrándose.

              Los gobiernos locales, que necesiten del apoyo de los ciudadanos, están interesados en este tipo de actividades cívicas, y al pedir su colaboración, se han iniciado proyectos de colaboración entre la administración y los grupos cívicos.

La fuerza de los voluntarios

              La ayuda de voluntarios en diferentes circunstancias de dificultada es muy importante para tratar de reconstruir las zonas afectadas, apoyar a extranjeros, o sacar adelante a su país. En el caso de los desastres naturales, las personas pueden reaccionar espontáneamente para ayudar a la comunidad, ese apoyo puede venir de personas locales como de aquellos que vienen de otros lugares.  El valor de los voluntarios ante una emergencia es muy importante para la pronta acción y recuperación de la zona.

Después del ejemplo del terremoto de 1995 donde la burocracia y la confianza en la capacidad del gobierno no se reflejó, el éxito de la intervención de los voluntarios fue el comienzo de un periodo de actividad cívica en el Japón. Desde ese momento, este país ha tenido otros desastres naturales como del 2011 en la zona noreste de Japón y muchos otros que gracias a la acción de voluntarios se ha logrado la recuperación de las zonas afectadas de una manera más rápida.  

Fuente: Kobe Shimbun NEXT, Gabinete de Oficina (内閣府)

Mercado Latino octubre 2020 Pag 82 - 86 

https://issuu.com/mercado-latino/docs/digital_octubre_20


 





























lunes, 28 de septiembre de 2020

El nikkei y su relación viviendo en el Japón


              La palabra nikkei, es utilizada en los diversos países donde emigraron los japoneses y el lugar que actualmente viven sus descendientes. Es posible que los padres, abuelos o bisabuelos japoneses hayan mostrado a sus hijos, nietos o bisnietos un Japón que ellos dejaron cuando decidieron salir en busca de mejoras desde mediados del siglo XIX debido a la inestabilidad económica y social del país. Uno de los primeros lugares donde emigraron fue Estados Unidos, entre ellos Hawaii y cuando se prohibió el ingreso, comenzaron a dirigirse a América Latina.

              Casí un siglo después, Japón crecía económicamente y en Latinoamérica había problemas económicos. Es así que al modificarse la ley de inmigración en 1990 muchos deciden venir a Japón, pensaron que por ser descendientes de japoneses y por las enseñanzas de los bisabuelos, abuelos y padres, podrían ser considerada parte de su pueblo o japoneses que venían del extranjero, regresar a sus orígenes o a la tierra de sus ancestros sería una forma fácil de insertarse a la sociedad japonesa. Ambas partes, las compañías japonesas y los nikkeis tenían muchas expectativas, como descendientes de japoneses.

Pero la realidad fue otra, venir a trabajar como dekasegi era ser un inmigrante latino, las diferencias culturales y sociales, así como las costumbres, pensamientos y la barrera del idioma japonés hicieron que se esas diferencias salgan a flote y provoque que la inserción a la sociedad japonesa se hiciera difícil para muchos.

                            Como descendientes de japoneses, y bajo la denominación “nikkei”,  mientras, se reside fuera de Japón, los bisabuelos, abuelos o padres enseñaron todas las costumbres de Japón, en especial de Okinawa. Los japoneses eran los “iseis”, los hijos “nisseis” , los nietos “sanseis”, los bisnietos “yonsei” y asi sucesivamente. El término “nikkei” se comenzó a utilizar para denominar a todos los descendientes de los japoneses en el extranjero. Sin embargo, esa palabra no se usa en la vida cotidiana en el Japón para designarlos.

Los japoneses tienen su forma de pensar en cuanto a su pueblo, el estereotipo que hay alrededor de su nacionalidad, el sentido de pertenencia y de ser excluyente. El japonés considera japonés en todo su sentido,nacido, crecido, educado en Japón y con descendientes que vivieron en Japón y nunca emigraron. Otras condiciones quedan fuera.

                            A los hijos donde uno de los padres es extranjero, son considerados “hafu”, que significa “medio”, aunque es una palabra simple como expresar “medio extranjero” y “medio Japonés”, no son considerados verdaderos japoneses. El simple hecho de tener otro físico, otro idioma , haber nacido en otro país u otras circunstancias en que la madre o el padre sea extranjero ya no te hace un japonés completo.

                            Por otra parte, en el caso de los nikkeis, en este país tampoco es japonés el nikkei, descendientes de emigrantes japoneses a América Latina u otros países. Así sea “japonés puro”, que nunca hubo mezcla, los 4 padres, abuelos o bisabuelos japoneses, igual al llegar a Japón, no son japoneses. Incluso ni siquiera nikkeis ya que esa palabra no se utiliza en este país. Simplemente son considerados como un extranjero más(*2), porque nació y creció en otro país y la lengua materna es otra diferente al japonés, adicional a ese motivo adquirieron la nacionalidad del país que los vio nacer y la gran mayoría no llegó a obtener la nacionalidad japonesa. Muchas veces no interesa que tengas un documento con la nacionalidad japonesa o hables el idioma(*1), igual el japonés considera extranjero por no ser un “japones completo” . El “dejo” de extranjero al hablar, siempre te pedirán el “zairyu card” o “Tarjeta de Residencia en Japón” al realizar trámites.

              Por otro lado, después de un tiempo, ante las diferencias de costumbres, no dominio del japonés y forma de pensar, el sentimiento de los descendientes japoneses que vieron al Japón a trabajar fue cambiando. No se piensa ni siente que hay seguir con las costumbres del Japón idealizado, que enseñaron los bisabuelos, abuelos o padres, si no de conservar la cultura de los países donde nacieron y crecieron.

Si un japonés le pregunta a los nikkeis de dónde son, ellos responderán: “yo soy peruano”, “yo soy argentino”, “yo soy brasilero”, así como de otras nacionalidades. Ninguno o muy pocos dirán: “yo soy nikkei peruano”, “nikkei argentino”, “nikkei brasilero”, etc. porque el japonés considera así: peruano, argentino, brasilero, etc. “un extranjero más” (*2).

              En los salones o asociaciones internacionales de las diferentes ciudades del Japón, no existe la definición nikkei. Estas instituciones son de ayuda a los extranjeros así seas hafu o nikkei, igual te consideran “un extranjero” y como tal te brindan todo su apoyo. En cambio, para un “japonés completo”, no pueden hacer uso de estas instituciones internacionales para pedir apoyo.

              Los nikkeis que vienen a Japón se sienten latinos o americanos o de otras nacionalidades donde nacieron y crecieron. Estando en este país, extrañan su comida, sus costumbres e incluso muchos sólo hablan el español, el portugués, inglés u otros idiomas dependiendo de su nacionalidad.


              Cuando están lejos de los países donde nacieron y crecieron, así sean descendientes de japoneses, añoran y quieren seguir hablando el idioma donde nacieron, comiendo comida del país que nos vio nacer, ver la televisión en español. portugués, inglés, etc., asistir a eventos con artista latinos, entre otras actividades diferentes a las japonesas. La identidad del nikkei aquí no es conservar y aprender más sobre las costumbres y cultura del Japón como los nikkeis que viven en América Latina u otros países fuera del Japón, sino conservar la cultura peruana, brasilera o de otros países de donde vinieron.

De hecho, muchos “nikkeis” también participan de las actividades, eventos y costumbres de este país, y muchos estudian el idioma y cultura del Japón. Pero siempre identificados con el país que los vio nacer y donde emigraron sus bisabuelos, abuelos o padres.



Viviendo en Japón, los descendientes de japoneses hicieron una identidad

Latina o propia de su país. Las costumbres y culturas de los países, en especial de los latinoamericanos, hicieron que se acentúen en el Japón y como consecuencia se formaron comunidades latinas con restaurantes, nidos, colegios, radios, revistas, supermercados, festivales, eventos de marinera, samba entre muchos otros aspectos relacionados a Perú, Brasil, Argentina, Bolivia, etc. Incluso hay hasta asociaciones peruanas, brasileras, argentinas, etc. identificado con los países latinos. Lo cual hace revindicar su identidad latina. Es paradójico, los “nikkeis” que viven en el extranjero tratan de conservar las costumbres japonesas, mientras que los “nikkeis” que viven en Japón se identifican con las costumbres de sus países y tratan de mantener esa cultura en el Japón. Cocinar comida típica de su país, organizar eventos para celebrar aniversarios de independencia, restaurantes extranjeros, entre muchos otros eventos tradicionales del país donde nacieron y crecieron.

Sin embargo, con el paso del tiempo y en el actual Japón, no importa si eres considerado “nikkei”o “hafu”, lo importante es que se puede observar que los descendientes de japoneses al tener varias culturas, idiomas y costumbres están ganando terreno en este país y se les están abriendo las puertas en el mundo laboral japonés, tan difícil de situarse. Con el deseo de salir adelante se puede encontrar a muchas de estas personas que gracias a sus reconocimientos y a sus esfuerzos en este país oriental están logrando saltar muchas barreras, alcanzar metas, sueños y puestos importantes en sus trabajos.

 




*1 Tomar nota que a través de documentos, las personas nacionalizadas o hijos de japoneses nacidos en el extranjero son japoneses. El texto se refiere a la forma de pensar de muchos japoneses en el contexto de la vida cotidiana en el Japón con respecto a los descendientes de japoneses o “nikkeis” y “hafus” que viven en este país.

*2 Ante las leyes, un nikkei que no tiene nacionalidad japonesa es considerado extranjero. Sin embargo, el artículo se refiere a que un descendiente de japonés lleva la sangre japonesa y no sólo por documentos debería ser considerado japonés.

Mercado Latino setiembre 2020


       *3 Este artículo es escrito de acuerdo a mi experiencia, entrevistas o conversaciones con otros extranjeros residentes en el Japón y el trabajo que realizó en el Salón Internacional de Sagamihara(Kanagawa) dando apoyo a los extranjeros.

 






             


jueves, 27 de agosto de 2020

Las Ruinas del Castillo de Takeda 「竹田城跡」 “El Machu Picchu de Japón”

 

El Japón ofrece muchos lugares para visitar, no sólo es la modernidad de las grandes metrópolis como Tokio, Osaka, Hokkaido, entre otras ciudades o en las tradiciones japonesas como los templos, teatro kabuki, festividades etc., también ofrece naturaleza e historia donde el visitante puede disfrutar y aprender sobre este archipiélago.

              Uno de los lugares que me llamó la atención fue el “Castillo de Takeda”, y que tiene una relación directa con el Perú ya que muchas personas se refieren a este castillo como el “Machu Picchu de Japón”, en parte por su forma parecida, construida de piedras en la cima de una montaña.


También es conocido como el “castillo en el cielo” 天空の城てんくうのしろ ya que las nubes rodean la montaña durante el amanecer creando una atmósfera única donde nos hace pensar que el castillo se encuentra en el cielo y flotando.

Otra de las denominaciones es “tigre acostado” 「虎臥城とらふすじょう、こがじょうya que la montaña de Kojo, donde está ubicado el castillo, tiene la forma de un tigre que esta acostado.


La historia del Castillo de Takeda

              Este castillo se construyó en el año 1441 por Otagaki Mitsukage, convirtiéndose en el señor de la fortaleza al término de su construcción.  Por la ubicación del castillo, se podía tener una vista amplia de los alrededores y era un lugar estratégico en esos tiempos. A finales del siglo XVI, lo conquistó Hideyoshi Toyotomi, cuando inició su lucha por unificar todo este país del sol naciente. Años más tarde, el ultimo señor del castillo, Akamatsu Hirohide, construyó los muros del exterior para protegerlo del tráfico de plata y cobre que se sacaban de las minas de Ikubo ubicadas cerca del lugar. Luego de un tiempo, a principios del siglo XVII el castillo fue abandonado al término de la importante batalla de Sekigahara ocurrida en 1600.


El castillo en la cima de la montaña

              Actualmente ya no queda la construcción de lo que fue el Castillo de Takeda en su tiempo, únicamente podemos encontrar las murallas de piedra que han sido restauradas y mantenidas para que puedan ser visitadas. Esta conformado por un castillo central y 3 partes adicionales. Si queremos observar las montañas que están al lado o lo que esta a su alrededor podemos encontrar miradores en varios lugares.

              Es conocido por estar cubierto con niebla. Sin embargo, el lugar en pleno día soleado también muestra una vista impresionante y se puede recorrer por toda la zona. 

              Alrededor de la torre del castillo y del recinto principal, los anillos curvos están dispuestos hacia tres direcciones. De este a oeste tiene un tamaño aproximado de 100m y de norte a sur unos 400m. Es uno de los más grandes restos de muros de piedra a nivel nacional.

              En el año 2006 fue seleccionado entre los “100 castillos famosos en Japón” y en el año 2012 fue certificado como “Un lugar sagrado para los amantes”.

              Durante el invierno también lo podemos observar cubierto de nieve y a través de fotos profesionales podemos ver lo hermoso que ofrece la naturaleza cuando nieva. Sin embargo, desde el 4 de enero hasta finales de febrero, no se puede ingresar a las ruinas del castillo. Durante esa temporada los caminos y el interior de las ruinas se cubren de nieve y se forma hielo lo cual hace peligroso el recorrido.


El castillo flotando en las nubes

              Por su localización y el fenómeno natural conocido en japonés como unkai, 雲海 (うんかい)」que tiene el significado de “el mar de nubes”, que se produce en la zona, por las mañanas el lugar se cubre de niebla y da una sensación que el castillo estuviera flotando en el cielo. Sin embargo, como todo depende del clima, no es seguro cuando podrá apreciar el castillo cubierto de niebla. La temporada recomendada es en los meses de octubre y noviembre al amanecer.

Para observar el castillo como si estuviera flotando en las nubes, tendría que ir al observatorio ubicado al frente del Castillo de Takeda conocido con el nombre de Ritsuunkyo



立雲峡(りつうんきょう). Para llegar hasta ese lugar es necesario caminar unos 45 minutos desde el centro de la ciudad de Asago o si va de carro, hay un estacionamiento a unos 10 minutos.

              El mar de nubes, unkai 「雲海」, es causado por la niebla que se genera por el río Maruyama. Cuando el aire se calienta durante el día, se enfría por la noche, y cuando está por debajo de la temperatura del agua del río, se forma una niebla de evaporación. La niebla se acumula en la parte inferior y si se mira desde la parte de arriba, se verá como un “mar de nubes”.

              Lo más probable es que la niebla ocurra cuando la diferencia de temperaturas es severa, en espacial entre el día y la noche (aprox más de 10 grados centígrados). Es mas notable aún en un día soleado sin nubes, en especial durante la noche que es cuando se enfría.


¿Cómo disfrutar la visita al Castillo de Takeda?

              Para aprovechar al máximo la visita a las ruinas del castillo y sus alrededores, pueden tomar como modelo los recorridos recomendados en la página web del “Castillo de Takeda”. Hay diferentes rutas de las cuales pueden elegir el que más le convenga. En caso que sea aficionado a las caminatas hay una ruta de trekking con una duración de 3 horas. Si prefieren ir en ómnibus, éste los dejará en el paradero de las ruinas del castillo y tendrán que caminar sólo unos 20 minutos hasta llegar al destino. Pueden escoger entre 5 modelos de rutas.

              Al ingresar a las ruinas del castillo, la ruta es en una sola dirección y adicional a los lugares permitidos para caminar, esta prohibido el ingreso a otras zonas.

Ubicación

              El castillo de Takeda se encuentra ubicado en la prefectura de Hyogo en la ciudad de Asago. Se encuentra en la cima de la Montaña Koshiro a una altura de 354 m en la región de Tajima. Para llegar hasta el lugar podemos tomar diferentes tipos de transporte. En caso de ir en tren, la estación que se encuentra más cerca es la de “Takeda” de la línea JR Bantan ubicada al pie de la montaña del mismo castillo. Desde allí a pie, demora unos 40 minutos y en ónmibus unos 20 minutos.

Fuente:

Página web de las Ruinas del Castillo de Takeda: http://www.city.asago.hyogo.jp/takeda/

Mercado Latino Agosto 2020 Pag 54-57

Las Ruinas del Castillo de Takeda " El Machu Picchu de Japón"

https://issuu.com/mercado-latino/docs/digital_agosto_20

Por: Rosa María Sakuda