La sociedad japonesa se caracteriza por apoyar a su propio pueblo, en especial en los momentos más difíciles que ha pasado el país como guerras, desastres naturales, problemas económicos mundiales, pandemias, entre muchas otras dificultades.
Aunque en otros países la palabra “voluntario” podría representar una actividad no necesaria para la sociedad ya que para vivir hay que trabajar y no realizarlas en forma gratuitas. En el Japón hay personas en especial los jubilados, que utilizan su tiempo en trabajos voluntarios, las razones pueden ser variadas y dependiendo de interés de cada persona y en el caso de los jóvenes, un gran número de ellos son universitarios que lo hacen dentro de las actividades de sus universidades.
¿Cuándo comienza el interés por las actividades voluntarias en el Japón ?
Según la información del Periódico Kobe Next, “1er año de voluntarios” se inicia después de que produjo el “Gran Terremoto de Hanshin-Awaji” en la prefectura de Hyogo en el año 1995. En dicho año se formaron una gran cantidad de grupos voluntarios y organizaciones sin fines de lucro NPO para apoyar a la reconstrucción de la zona de desastres.
Se dice que unos 1,67 millones de personas se presentaron en el lugar para realizar las obras de ayuda. Después del desastre, durante un año se hicieron presentes unos 1,38 millones de voluntarios y en un día colaboraron hasta unas 20,000 personas en la reconstrucción.
Hubo muchos voluntarios de todo el país que se presentaron en la zona. En un principio se encargaron de distribuir alimentos y suministros, velar por la seguridad de los ancianos, así como de la administración de los lugares de refugio. Mientras se realizaban los traslados a las viviendas temporales, se iban necesitando de más apoyo de voluntarios. El cuidado a los ancianos y discapacitados se hizo presente. De otro modo, algunos grupos de voluntarios se disolvieron debido a la dificultad de mantener la organización y al aumentar el costo de las actividades. De allí surgió también el tema de cómo apoyar más a los voluntarios.
Después del terremoto, las organizaciones sin fines de lucro, incluidos los voluntarios, se activaron en varios campos. “La ley de promoción de actividades sin fines de lucro (Ley NPO)” se creó para que las organizaciones adquieran el estatus corporativo mediante procedimientos más simples.
El Gran Terremoto de Hanshin-Awaji, fue la oportunidad para formar las actividades voluntarias. No sólo para terremotos sino también para las áreas afectadas por los desastres de fuertes lluvias. De este modo las actividades se fueron expandiendo y se han convertido en un punto indispensable para la restauración y reconstrucción. El impulso para apoyar las actividades han aumentado y los gobiernos locales han establecido varios programas de subsidios para voluntarios.
Hay varios temas a largo plazo como el establecimiento de conocimientos técnicos, la asignación de capacitación de coordinadores (recursos humanos), la obtención de fondos y equipos para apoyo de emergencia en caso de desastres.
Los voluntarios remunerados y los no remunerados
Por lo general, los voluntarios realizan su apoyo de buena fe y sin recibir dinero a cambio. Sin embargo, últimamente hay voluntarios remunerados donde se cubre al menos, los costos de movilidad y se retribuye por la ayuda realizada. El motivo es porque es una forma de continuidad en las actividades voluntarias. Y muchas de estas personas mayores tienen años de experiencia y sabiduría en sus trabajos que hace que las actividades que se realicen se hagan de una forma más fácil y con mejores resultados.
Sea remunerado o no remunerado, las actividades voluntarias tienen la base de ser realizadas con “buenas intenciones”. Las contribuciones sociales, en el caso de ser gratuitas, se hacen sin tener ninguna obligación. Sin embargo, en caso se presente otro compromiso, este cansado u otra razón, pueden rechazar la actividad. Pero para las personas que lo solicitaron pueda ser un problema. Adicionalmente, pedir la contribución social en forma gratuita es un poco delicado.
Para las personas jubiladas, estas actividades voluntarias son realizadas de forma tal, que no sea una obligación como el trabajo. Lo importante es que haya un interés dentro de la comunidad donde reside y puedan entender cuáles son sus características, fortalezas y problemáticas con la finalidad de que las personas y uno mismo encuentre un apoyo mutuo.
¿Por qué se esta extendiendo los voluntarios remunerados?
Se dice que los voluntarios no sólo es un servicio, es necesario un
presupuesto y las personas adecuadas, de este modo es posible la continuidad
para ver los logros. El monto que se recibe es prácticamente como una propina,
pero al menos cubren los principales gastos al realizar las actividades.
Otras personas piensan que es mejor ofrecerles una remuneración por gastos mínimos, en caso que deseen que las actividades voluntarias sean realizadas adecuadamente. Sin embargo, hay de aquellas personas que también piensan que, aunque no se les pague, si le solicitan una contribución gratuita en alguna actividad deben cumplirla según se lo han pedido.
¿Por qué las personas realizan actividades voluntarias?
Las razones dependen de cada persona, ya sean jóvenes, amas de casas, de la tercera edad, etc. Según una encuesta realizada por la Oficina del Gabinete en el año 2019, un 54.5% respondió que deseaba “ser útil a la sociedad”, un 32% opinó que “lo hace para su propio desarrollo”, un 26.4% piensa que lo hace “ para el apoyo a las actividades relacionadas con la familia y uno mismo”, Un 16.1% dijo que “ era parte de los esfuerzos en el lugar de trabajo, un 11.7% opinó que “un conocido, compañero de trabajo, etc., lo recomendó”, entre razones.
Dentro de la encuesta, un 17% manifestó que alguna vez habían realizado actividades voluntarias y un 83% dijo que nunca habían hecho estas actividades.
Esta encuesta se realizó con la
finalidad de saber las condiciones reales de las actividades voluntarias de los
ciudadanos y obtener información básica para las medidas de crear una sociedad
que se apoye mutuamente. Las personas encuestadas fueron entre las edades de 20
años a 69 años, mujeres y hombres de todo el país entre 9,000 personas. Se
realiza cada 3 años para actualizar datos.
Las corporaciones sin fines de lucro
Las personas después que se jubilan no necesitan trabajar en forma obligatoria como en la edad activa. Algunas de ellas buscan actividades dentro de su misma comunidad donde ya conocen sus características, ventajas, problemas, entre otros temas. Es por eso que, si tienen interés o desean realizar alguna actividad lo puedan hacer sin mayores esfuerzos y de una manera de disfrutar las actividades.
Un ejemplo típico es la “Corporación NPO” (sin fines de lucro). A diferencia de las empresas no necesitan capital y actualmente hay muchas corporaciones NPO en todo Japón y muchas de ellas son dirigidas por personas mayores de la tercera edad. Adicionalmente hay una “asociación general incorporada” en el sistema organizativo creado por el gobierno para apoyar aún más las actividades cívicas. Las corporaciones NPO deben postular para la prefectura en la que viven, luego someterse a un examen y obtener la certificación. Sin embargo, hay asociaciones constituidas en general que pueden comenzar sus actividades registrándose.
Los gobiernos locales, que necesiten del apoyo de los ciudadanos, están interesados en este tipo de actividades cívicas, y al pedir su colaboración, se han iniciado proyectos de colaboración entre la administración y los grupos cívicos.
La fuerza de los voluntarios
La ayuda de voluntarios en
diferentes circunstancias de dificultada es muy importante para tratar de
reconstruir las zonas afectadas, apoyar a extranjeros, o sacar adelante a su
país. En el caso de los desastres naturales, las personas pueden reaccionar
espontáneamente para ayudar a la comunidad, ese apoyo puede venir de personas
locales como de aquellos que vienen de otros lugares. El valor de los voluntarios ante una
emergencia es muy importante para la pronta acción y recuperación de la zona.
Después del ejemplo del terremoto de 1995 donde la burocracia y la confianza en la capacidad del gobierno no se reflejó, el éxito de la intervención de los voluntarios fue el comienzo de un periodo de actividad cívica en el Japón. Desde ese momento, este país ha tenido otros desastres naturales como del 2011 en la zona noreste de Japón y muchos otros que gracias a la acción de voluntarios se ha logrado la recuperación de las zonas afectadas de una manera más rápida.
Fuente: Kobe
Shimbun NEXT, Gabinete de Oficina (内閣府)
Mercado Latino octubre 2020 Pag 82 - 86
https://issuu.com/mercado-latino/docs/digital_octubre_20













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